SEMBRAR

Somos una entidad sin ánimo de lucro ubicada en la ciudad de Barcelona, que trabaja para la erradicación de las violencias machistas, racistas, heteropatriarcales e institucionales que impactan la vida de las mujeres, especialmente migradas y de colectivos minoritarios en situación de desigualdad, vulnerabilidad y/o exclusión.  

La conformamos profesionales migradas feministas con una amplia trayectoria en este ámbito a nivel profesional, laboral, activista e investigación. 

NUESTRO PUNTO DE PARTIDA

A mediados del 2020, en un contexto caracterizado por la pandemia del Covid-19 empezamos a visualizar lo que sería la asociación, ante la realidad compleja que vivían las mujeres migradas que atendíamos en el servicio donde trabajábamos. 

Nos encontrábamos con múltiples realidades y respuestas insuficientes, fragmentadas, o simplemente sin respuesta de parte de los servicios públicos. Realidades atravesadas por obstáculos y mecanismos institucionales y jurídicos.

Comenzamos a pensar en un espacio profesional que responda a sus demandas y necesidades, con programas y recursos adecuados. Y nombrar como violencias a la vulnerabilidad, la exclusión social, el racismo y el no acceso a derechos de las personas migradas.

En ese proceso y desde nuestro quehacer cotidiano, fuimos desarrollando un modelo de atención y una forma de trabajo como profesionales y como mujeres migradas. Pensamos que la atención y acompañamiento es fundamental y necesaria. Y esta tiene que ir de la mano con la producción de conocimientos, con la visibilización de las violencias que no se nombran -y por tanto no existen-, con la transformación de las narrativas, con otras formas de ser, con la presencia en espacios reivindicativos etcétera. Es decir, para desmantelar los sistemas de opresión que producen las violencias y construir otras formas de vida y de relación,  tenemos que incidir en los diferentes ámbitos de la vida.

En diciembre de ese mismo año, el Servicio de atención a mujeres donde trabajábamos cerró abruptamente. Las mujeres, en su gran mayoría migradas, se quedaron sin  recurso de referencia y  con sus procesos inconclusos.  Y nosotras , sin nuestros puestos de trabajo.

Fue así que decidimos continuar acompañando a las mujeres que atendíamos. Y, al mismo tiempo, comenzamos a sentar las bases de este proyecto que hemos hecho realidad, con el soporte y acompañamiento de entidades, colegas, amistades y  familia.

CÓMO ENTENDEMOS LAS VIOLENCIAS 

Las  violencias hacia las mujeres son complejas, sistémicas y estructurales en las que operan diferentes sistemas de opresión patriarcado, racismo, capitalismo, heteronormatividad, capacitismo.  Estos actúan mediante mecanismos y dispositivos de poder de orden jurídico, institucional, social, económico, político, laboral, cultural, educativo, religioso y simbólico. Todos estos se articulan y generan distintas violencias y desigualdades. Es así que, no todas las mujeres viven las mismas violencias ni en la misma intensidad. 

En el caso de las mujeres migradas, no son solamente las señaladas por la Ley orgánica (12/2004) de medidas de protección integral contra la violencia de género y la Ley catalana(5/2008) del Dret de les dones a eradicar la violència masclista. Son también generadas por el racismo estructural- un ejemplo de ello es la Ley de extranjería- que opera a nivel institucional, laboral, social y simbólico. Muchas de estas violencias no se nombran y sitúan a las mujeres migradas en una condición de no ciudadanía, de no existencia, impidiendo desarrollar sus proyectos de vida y vulnerando sus derechos fundamentales.

Desde Sembrar nos proponemos atender y actuar directamente sobre los efectos y condicionantes que violentan a las personas migradas con las que trabajamos mediante procesos de acompañamiento, recuperación y agenciamiento. Así también, incidir a nivel profesional, social y político mediante la formulación de propuestas para el diseño de políticas públicas, la producción de conocimientos y estudios situados que aborden la complejidad de las violencias, su carácter estructural y multidimensional, así como estrategias para combatirlas. Además, ponemos al alcance de profesionales, servicios e instituciones, marcos analíticos y metodológicos que incorporen perspectivas interseccional, género, antirracista, holística y de derechos humanos.

Todas nuestras actuaciones están basadas en el trabajo colaborativo, la cooperación y la creación de sinergias con todos los actores sociales y políticos que aportan y suman desde sus diversos ámbitos. En la actuación individual y colectiva lo hacemos desde el reconocimiento de la capacidad de agencia de las personas y de los grupos.

Nuestro quehacer asociativo profesional implica un compromiso ético político con la transformación social, la vida y la dignidad humana.

ENTIDADES COLABORADORAS

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